
El origen de Mondariz-Balneario hay que situarlo en 1873, cuando los hermanos Peinador iniciaron la explotación comercial de las fuentes de Gándara y Troncoso. En ese momento de crecimiento, no sólo por la venta de agua embotellada sino también como lugar de salud y ocio, se inauguró en 1880 la Casa de Baños y en 1898 el Gran Hotel, eje central de lo que fue un centro balneario puntero durante las primeras décadas del siglo XX.
Aristócratas, políticos, artistas e influyentes hombres de negocios se daban cita en las temporadas de aguas en esta pequeña villa que tenía un importante hotel y que ofrecía alojamiento a huéspedes de toda condición económica y social. Los mejores arquitectos de la época, como Antonio Palacios y Jenaro de la Fuente, trabajaron en la construcción de los edificios que convirtieron a Mondariz-Balneario en la villa termal por excelencia. Peculiaridades como una moneda y un periódico propios y su marca en el termalismo europeo dieron origen al actual municipio, que se independizó del Ayuntamiento de Mondariz en 1924. Posteriormente, Alfonso XIII lo distinguió en 1925, concediéndole el título de “Muy Hospitalaria Villa”.
Con el inicio de la guerra civil comenzó su declive, que alcanzó su máximo con el incendio que destruyó el hotel en 1973. En la década de 1990 Mondariz-Balneario resurgió con una apuesta audaz y muy completa en servicios termales y hoteleros.