
La Arca da Piosa es uno de los monumentos megalíticos de mayor tamaño de toda Galicia y también uno de los más conocidos. Fue descrito por Manuel Murguía en su «Historia de Galicia» en 1903 y por Saralegui y Medina en la obra «Megalitos de España» en 1925. Sin embargo, la referencia más conocida es un poema que aparece en la obra de Eduardo Pondal «Queixumes dos Pinos» (1886). Pondal buscaba glorificar el pasado de Galicia y tomó como referencia el mundo céltico. En esta obra convierte algunos nombres de lugares y parroquias de A Costa da Morte en héroes míticos y el Arca da Piosa aparece señalada como la tumba en la que descansaba el guerrero Brandomil.
Arca antiga da Pïosa,
O vento q' he triste oir,
Funga nas esquivas uces,
Q' están o redor de tí;
E pasa antr' elas bruando,
Con un dorido gemir:
Debaixo das tuas antes,
'Stá o valente Brandomil;
El megalito conserva bastante bien su dolmen y también el volumen de la mámoa, que estaría cubierta por una coraza de piedra. En el interior de la cámara y corredor se conservan también vestigios de pintura prehistórica negra y roja en tres de sus piedras y una cruz, probablemente moderna, grabada en la tapa de cubrición.
Un dato curioso es que la principal materia prima del dolmen es gneis, un tipo de roca que se encuentra a más de kilómetro y medio de distancia. Esto nos da una idea de la gran inversión de trabajo realizada para poder mover a larga distancia algunas de estas losas que superan las seis toneladas de peso.