
Aquí, junto al Faro de Finisterre, en el mismo final del Camino de Santiago, encontramos un sinfín de símbolos que rinden homenaje entre otros, a los peregrinos que lo terminan.
Los más curiosos, originales y que más llaman la atención al visitante, son las botas de bronce, originalmente eran dos, pero alguien arrancó y se llevó una.
También en la vía principal antes de llegar al faro verán el mojón KM 0, éste es uno de los tres mojones más fotografiados del Camino de Santiago, junto con el de la entrada a Galicia por el Camino Francés (poco antes de llegar a O Cebreiro) y el del kilómetro 100, en A Brea, también en el Camino Francés. En la foto, los peregrinos se colocan detrás del mojón, y así inmortalizan su llegada al mítico Finis Terrae de celtas y romanos.
Otro de los símbolos con más reclamo para los peregrinos, es la cruz que se encuentra literalmente en el "final de la tierra", junto al faro de Finisterre. Su ubicación indica que se ha cumplido el sueño de todo peregrino que hace el camino de Santiago, hacerlo hasta al final llegando al cabo del "Fin del mundo",Finisterre.
En la cruz, los peregrinos se suelen deshacer de parte de sus pertenencias, a modo de promesa. Es bastante curioso poder ver los diferentes objetos que dejan aquí depositados, y lo felices que son, pudiendo contemplar el mar con estas vistas tan maravillosas.
Una costumbre bastante popularizada, es la de quemar el calzado que han llevado durante el camino, junto a la cruz, a modo de liberación y descanso, aunque no está permitido hacer esto por miedo a que se pueda provocar un incendio.