
El asentamiento dominico se remonta en la ciudad al año 1272 en el barrio de la Corredoira. Su traslado en 1328 a la parroquia extramuros de San Xoán de Porto permitirá su ampliación y generar un espacio urbano propio y dinámico. El convento sería construido en 1330, con obras de reforma en el siglo XV y XVI. La cabecera sería construida entre 1409 y 1423, destacando tanto la vinculación de las obras a la casa feudal de los Soutomaior como el conjunto de capiteles con escenas de caza y del nacimiento de Cristo.