
El antiguo Hospicio municipal es la única arquitectura construida por una familia noble que se conserva en el barrio de la Magdalena. La vivienda primigénea era la residencia del Conde de Lemos en la ciuda y presenta las características estilísticas que definen los edificios neoclásicos de la trama urbana de Ferrol Ilustrado. Estos elementos son especialmente evidentes en la sobria fachada que mira a la calle Sol: la organización simétrica de los vanos; el balcón volado sobre grandes ménsulas de granito en la primera planta; los balaustres de hierro forjado; los muros de mampostería enlucida; o el uso piezas de mampostería en los contornos de puertas y ventanas.
En 1860 se compró el edificio, denominado Mesón de Valentín, a la casa de Alba y se convirtió en sede temporal del Casino por aquel entonces denominado “Tertulia de Confianza”, pocos años más tarde inicia su etapa como Hospicio Municipal para la acogida de niños y niñas huérfanos. En 1895 la edificación fue ampliada hacia la plaza de Amboage con un añadido de estilo ecléctico diseñado por el arquitecto Manuel Riva de Soto, creando un patio central que regula el acceso a las diferentes salas del inmueble. En 1904 sufre un importante incendio y tiene que ser totalmente reconstruido, de la mano de Julio Galán. La función asistencial se mantuvo hasta la década de 1990, pasando entonces por un momento de transición y diferentes usos: Colegio Santa Teresa, sede de la Cofradía de Dolores o la Sociedad Gallega de Historia Natural. Finalmente, entre 2011 y 2014 realizaron obras de rehabilitación orientadas al acondicionamiento del antiguo hospicio como sede de varias asociaciones y entidades locales.