Las puertas monumentales reflejaban la riqueza de la casa. Sus hojas de madera (a menudo talladas) estaban coronadas por un tejado que las protegía de la lluvia. En Ibos podrás descubrir numerosos ejemplos de ellos, aunque en ocasiones el metal sustituye a la madera. En la parte inferior de los pilares laterales de las puertas monumentales destacan los «chasse-roues». Estas grandes piedras de forma redondeada, talladas o no, servían para apartar las ruedas de los carros y evitar así que se dañaran tanto las puertas como los vehículos.