La mayor parte de esta ruta discurre junto al río Vire, atravesando ondulantes caminos arbolados típicos del bocage normando, ofreciendo una inmersión total en un relajante entorno natural.
Pasará cerca de las Roches de Ham, un macizo rocoso que domina el valle y ofrece un panorama excepcional de los meandros del Vire. Un ligero desvío le llevará hasta este mirador ineludible.
Otra curiosidad de la ruta es la Grotte du Diable, un lugar intrigante escondido en plena naturaleza, material de leyenda local e invitación a una pausa mística en plena carrera.
Con sus tramos ondulados y sus subidas suaves, este recorrido variado seducirá a los corredores en busca de naturaleza y descubrimientos. Un buen equilibrio entre esfuerzo y contemplación
Señalización azul