
Este recorrido reúne en un mismo itinerario tres municipios, tres campanarios y un patrimonio arquitectónico de notable diversidad.
En Illeville-sur-Montfort, la iglesia de Saint-Médard destaca por su elegante pórtico de piedra del siglo XVI, una armoniosa combinación de estilos gótico y renacentista coronada por gárgolas esculpidas. Muy cerca se alza discretamente un palomar octogonal de entramado de madera del siglo XVIII, una auténtica joya de la arquitectura rural situada en una propiedad privada.
En Catelon, la iglesia de Saint-Lubin combina elementos románicos del siglo XI con transformaciones realizadas en el siglo XVIII. Su portal románico da acceso a un cementerio sombreado por cipreses y un magnífico tejo. El Manoir de Candos y el Manoir de Landry enriquecen aún más el patrimonio local. El primero destaca por su entramado de madera del siglo XVIII, mientras que el segundo combina ladrillo, piedra y entramado de madera, además de conservar una torre redonda medieval construida entre los siglos XI y XVI.
En Flancourt-Catelon, la iglesia de Saint-Ouen sorprende por una buhardilla situada junto al campanario, una característica poco común en un edificio religioso. Su antiguo cementerio está rodeado por un tradicional muro de tierra. A la entrada del pueblo, una imagen de la Virgen con el Niño recuerda discretamente la Liberación.
El Bosque Estatal de Montfort aporta un breve pero hermoso tramo entre altos árboles, ofreciendo un contraste agradable con los paisajes abiertos y las zonas de bocage que predominan en el resto del recorrido.
Una caminata entre iglesias, mansiones y lugares de memoria, donde cada pueblo revela una faceta diferente de la historia de Normandía.