
Alternando entre bosques, paisajes de bocage y mesetas abiertas, esta ruta ofrece una hermosa combinación de naturaleza y patrimonio. A lo largo del recorrido es posible contemplar tres castillos o mansiones, además de edificios de entramado de madera y una antigua cochera tradicional.
El itinerario atraviesa un entorno normando perfectamente conservado donde cada curva revela un nuevo paisaje. Los bosques acompañan aproximadamente un tercio de la caminata en dos largas secciones en pendiente, incluyendo dos magníficos hayedos situados junto al bosque estatal y cerca del pueblo. Después, los caminos hundidos y los setos del bocage, jalonados por árboles trasmochos, marcan el ritmo de la marcha antes de que la meseta ondulada abra amplias vistas sobre el horizonte.
Tres residencias históricas pueden admirarse desde el sendero. El elegante Château du Bois Héroult, del siglo XVIII, comparte protagonismo con el Manoir de la Hennière y el Manoir de la Ferté, propiedad en el siglo XIX del escritor Henri Lavedan. Las tres residencias pertenecen actualmente a propietarios privados.
La iglesia de Saint-Jacques, construida sobre una mota feudal, constituye una curiosidad arquitectónica poco común que merece una visita detenida. El patrimonio tradicional también se expresa a través de una hermosa cochera y varias casas con techo de paja típicamente normandas, discretos testimonios de una arquitectura popular tan práctica como elegante.
Entre bosques, mansiones y paisajes de bocage, este recorrido refleja a la perfección la auténtica esencia de Normandía.