
Partiendo de Pont-Authou, este recorrido sigue en su primera parte la antigua línea ferroviaria que unía Évreux con Honfleur a través del valle del Risle. Cerrada desde hace varias décadas, la vía ha sido transformada en un sendero antes de unirse, en su tramo final, a la Vía Verde (Voie Verte), un itinerario seguro de 42 kilómetros para ciclistas y patinadores que llega hasta Évreux.
El río Bec acompaña agradablemente gran parte del recorrido. Nace en el cercano pueblo de Le Bec-Hellouin, clasificado entre los pueblos más bellos de Francia.
En la meseta destacan varios árboles notables, entre ellos una doble avenida de hayas y antiguos árboles trasmochos cuyas siluetas esculpidas por el tiempo recuerdan la larga historia del paisaje rural normando. Estos árboles son discretos testigos de un bocage modelado por generaciones de agricultores.
Un recorrido donde el patrimonio industrial y la naturaleza se unen a lo largo de una antigua vía férrea que ha sabido reinventarse y encontrar una nueva vida.