
Este recorrido atraviesa un territorio donde la historia religiosa y la naturaleza normanda se combinan con una armonía excepcional.
El testimonio más impresionante de este pasado es la abadía de Les Préaux. De este poderoso establecimiento medieval, cuya influencia se extendía mucho más allá de la región, solo se conserva hoy una gran sección de su muralla perimetral, un vestigio sobrio pero evocador de su antigua grandeza. El municipio de Les Préaux nació en 1844 de la unión de dos parroquias, cada una con su propia abadía: una destinada a los hombres y otra a las mujeres.
Las dos iglesias del recorrido merecen una visita. En Les Préaux, la antigua capilla abacial románica del siglo XII destaca por la sobriedad de su arquitectura de piedra. En Saint-Symphorien, un estilo más ecléctico alberga uno de los árboles más extraordinarios del territorio: un tejo milenario de más de veinte metros de altura, una presencia vegetal verdaderamente impresionante.
El paisaje acompaña al caminante con gran generosidad. Desde los campos abiertos de la meseta hasta los miradores arbolados sobre el valle, pasando por zonas de bocage bien conservado con setos rurales y casas de entramado de madera, el recorrido ofrece una sucesión de paisajes típicamente normandos que se renuevan a cada paso.
Desde piedras medievales hasta un tejo milenario, esta caminata es un auténtico viaje a través de los siglos.