El viaje comienza en Cornil. Este pueblo, antaño tan influyente que sirvió de ceca, ostenta una iglesia románica y la orgullosa silueta de su torre del homenaje, vestigios de un pasado rico y combativo. La recompensa llega más tarde: al descender hacia el Corrèze, el camino revela una espléndida cascada, celosamente custodiada por la espesura del bosque.
La ruta asciende hasta Favars, el espolón encaramado. Aquí, la fuente de Saint-Eutrope dispensa sus leyendas curativas, mientras que en el estanque de Lachamp resuenan los ecos de las revueltas campesinas.
El camino serpentea suavemente entre hileras de huertos y extensos prados, conduciéndole a Saint-Germain-les-Vergnes, cuna de la famosa manzana Sainte-Germaine, fruta legendaria elogiada por Turgot.
El viaje termina en Saint-Hilaire-Peyroux, antaño famoso recinto ferial.
Bucle
Oui
Natural