
Justo al lado de donde nos encontramos, a pocos metros y en el río, podemos divisar unas construcciones de piedra: las Pesqueiras.
Son una especie de diques construidos en el curso del río que, aprovechando la corriente del mismo, consiguen atrapar ciertas especies de peces, aunque concretamente las de Herbón han sido siempre destinadas a la obtención de la lamprea, uno de los manjares más reconocidos que se puede encontrar en el río Ulla. Se trata de una técnica de pesca fluvial ancestral practicada en nuestro país durante siglos.
Ya en tiempos de los romanos la lamprea era considerada un “manjar de dioses” y era habitual que los mejores ejemplares fuesen transportados desde Gallaecia a la capital del imperio romano, donde los más poderosos cargos de la sociedad daban buena cuenta de ellos.
Cumpliendo su función biológica, la lamprea nada río arriba con la finalidad de desovar, y es después de ello cuando las pesqueiras obstruyen su camino, quedando allí atrapadas para su consumo. Aunque existen múltiples formas de preparación de este animal prehistórico quizás la más extendida sea la cocinada en su propia sangre.
Con la misma estructura para la captura de lamprea que la empleada en tiempos romanos, hay constancia de que se alquilaban a familias ya en el S. IX.
La pesqueiras mejor conservadas son Areas, Vellas, O Canal, O Plateado, A Trapa y Coqueiro, concentradas en las parroquias de Herbón y Carcacía.